14 diciembre 2007

Lazytown: El negocio tras la pantalla


Magnus Scheving, creador y protagonista –él mismo personifica a Sportacus- del programa infantil “Lazy Town” que emite Discovery Kids en Latinoamérica convocó a una reunión para la prensa especializada y público en el Club de Amigos de la ciudad de Buenos Aires el viernes 30 de noviembre.

En la conferencia de prensa Magnus Scheving explicó el origen de la marca Lazy Town en el mundo y las estrategias de las diferentes franquicias alrededor del mundo.
En comparación con fenómenos globales como Shrek, o El hombre araña, Scheving sostuvo que “La base del negocio para `Lazy Town´ es explicarle a los padres cómo pueden criar a sus hijos desde conceptos como la salud, la libertad, el humor y el amor.”
La estrategia comercial de la marca es la estructura de una casa. “El techo de la casa son los diferentes mercados donde llegamos y establecemos acuerdos con las compañías de salud como en Inglaterra, Chile, Brasil y Argentina. La base de la casa es la prensa y difusión”.
“Por lo general los programas y contenidos infantiles separan dos temáticas: las emociones por un lado y los superhéroes con violencia por el otro. Nosotros decidimos combinar ambas temáticas sin violencia pero con acción completa. Hemos hablado con 160 escritores y ninguno de ellos pudo hacer esta combinación. Lazy Town mezclan al superhéroe con la emoción tratando de hacer una historia completa. ”, expresó el creador de Lazy Town.
Después de presentar un trailer de la serie infantil, Magnus Scheving destacó “que no hay un compromiso para realizar contenidos de alta calidad para el público infantil en un prime time donde los costos son bajos. Si embargo Lazy Town cuesta U$S 800.000 y es el programa más caro que se hizo para los chicos”.
Con la misión de crear una compañía cultural especial, el protagonista de “Lazy Town” sostiene que “en el mercado infantil cuyo objetivo son los niños y donde pertenecemos desde hace 15 años buscamos que los chicos tengan un rol saludable en sus vidas”.
A través de “Lazy Town”, Scheving propone establecer un estilo de educación para lograr un estilo de vida saludable a través del entretenimiento y acciones sin violencia. “La persona saludable está permanentemente balanceada”, aclaró.
Con presencia en 4.000 eventos en 52 países y en palabras de su creador “Lazy Town está más allá del tiempo, con caracteres universales y un estilo único donde los caracteres de los siete personajes de la historia dan origen a un ser humano saludable”.
Sobre las familias de todo el mundo, Magnus dice que “a los chicos les gusta moverse y que no los traten como niños (pequeñitos). Los padres desean que sus hijos tengan seguridad y educación, alimentación y vida saludable, se acuesten temprano, no miren mucha televisión y ni utilicen mucho la computadora, no mientan ni peguen y que fundamentalmente compartan”.
La historia de “Lazy Town” comenzó hace once años con un libro en Islandia. “El tiempo máximo que dura una marca en Islandia son tres meses, donde al igual que en cada país se testean los productos antes de salir a la comercialización”, explicó Scheving.

El cliente y la competencia

Gracias al conocimiento del cliente y de la competencia que Scheving considera fundamental la marca realiza diferentes acciones como la comedia musical en teatro, el acuerdo con la BBC para un programa de radio.
Con 400 reuniones en cuatro años, la compañía realizó estrategias para llevar una vida saludable, a través de una campaña que a lo largo de 30 días permitió que la obesidad cayera un 16 % en un año y obtuvo el reconocimiento político en sendas cartas enviadas a Scheving por parte del Ministro de Salud y el Presidente de Islandia y un trofeo en Escandinavia por la lucha de la compañía por lograr que la sociedad lleve una mejor calidad de vida.
La marca Lazy Town incluye televisión, películas, videos y DVD, música, amoblamiento para el hogar, ropa, calzado, indumentaria deportiva, comida y bebida, sof home, internet, juegos y juguetes, tarjetas, software, teatro, musicales y derechos promocionales y obtiene U$S 1 millón en cada unidad de negocio.
Además la compañía posee el estudio de mayor tecnología que trabaja en alta definición y que cuenta con 16 personas. “Reunimos a los realizadores de James Bond y Batman que trabajan en alta definición en una serie que tiene 4.000 efectos de sonido”.
“Lazy Town” es el show que más rápido se vendió en la historia de los contenidos infantiles y se convirtió en la cuarta canción más escuchada en Inglaterra. “La estrategia Think (Pensar), Move (Energía) & Go (Ir a un lado) utilizada por las compañías de licencias nos permitió que Lazy Town diera un giro de 380 grados, aclarando que es un poco más de 360 grados”, expresó el ejecutivo de Lazy Town.

Fuente: Félix Aguirre y Lic. Ariel Ferretti, Director y Periodista de RealTv News

Sportacus en Buenos Aires

Todas las semanas recibo y leo con placer un newsletter sobre emprendedores y emprendimientos editado por Marcelo Berenstein.
Esta semana fui sorprendido al ver que el editorial hablaba sobre la visita de Magnus Sheving a Buenos Aires.
Me puse en contacto con Marcelo quien no solo me autorizó a reproducir ese editorial, sino que me envió las fotos con las cuales armé el pequeño 'video' que acompaña esta nota.
Mil gracias Marcelo!


El pasado jueves y viernes, este amor por el periodismo me recompensó con creces al permitirme compartir un día y medio con un emprendedor de lujo: Magnus Scheving, el creador de Lazy Town donde interpreta a Sportacus.
Lazy Town se ve en 109 países y llega a más de 500 millones de hogares. Tiene su propia moneda de intercambio para que los chicos la canjeen en eventos deportivos y recreativos. Fue reconocido por el presidente de Islandia, su país, como el responsable de haber frenado la curva ascendente de la obesidad infantil. Y su propuesta de alimentación sana lo llevó a ser fuente de consulta de los gobiernos del Reino Unido, Islandia, Chile, Brasil y Noruega, entre otros.
Tuve la oportunidad de estar a su lado tanto en las entrevistas con diferentes medios y en la conferencia de prensa que brindó. Y recibí una lección de humildad y una ratificación de que el verdadero emprendedor lo sigue siendo siempre, independientemente de la cantidad de millones que tenga en su cuenta.
Magnus generó una revolución en la industria del entretenimiento con Lazy Town. Cada capítulo de la serie cuesta cerca de 800 mil dólares y se graban en el estudio de 6000 m2 que Scheving construyó con sus propias manos. Este estudio está en Islandia, da trabajo a casi 170 personas y está considerado como el más avanzado tecnológicamente en el rubro infantil.
Fue una inyección de ánimo saber que Lazy Town estuvo en su cabeza muchos años antes de que se hiciese realidad. Mientras tanto llegó a tener tres trabajos para juntar el dinero para comenzar. Hoy, a pesar de ser una celebridad mundial y millonaria, sigue practicando una de las herramientas más poderosas que tenemos los emprendedores: el networking. Su breve paso por el país fue para tomar contacto con licenciatarios y empresarios para que conozcan el concepto y las ventajas de ofrecer productos relacionados con la vida sana. Y lo más importante: sigue tan enamorado de su idea como el primer día.
Por eso, fue capaz de recibir a prensa y empresarios con sus hijos, y tras dar su charla, convertirse en Sportacus y hacer un show para los fanáticos chicos presentes.
La verdad es que Magnus Scheving se convirtió en un emprendedor que siempre tendrá un lugar en mis charlas, como ejemplo de varias cualidades entrepreneurs.


Fuente: emprendedores.news

07 diciembre 2007

El incansable Magnus Scheving

Es casi imposible seguirle el ritmo al incansable Magnus Scheving. Y más difícil aún es no entusiasmarse o permanecer indiferente ante la entusiasta consigna que lleva adelante sin que haya diferencias entre lo que hace ante las cámaras como el atlético y heroico Sportacus y fuera de ellas, en la vida cotidiana.

Con 43 años recién cumplidos, una energía envidiable y una sonrisa espontánea para saludar por igual a niños y adultos, el creador y protagonista de la exitosa serie infantil Lazy Town pasó fugazmente por la Argentina con el mismo mensaje con el que recorre el mundo: estimular a los chicos para que tengan una vida sana, pero sin mencionar expresamente el adjetivo que parece guiar su vida: saludable.

En vez de hablar, prefiere crear iniciativas y acciones que se correspondan a esa aspiración. Así nació un programa que hoy se ve en más de 100 países y que promete reproducirse y recrearse de aquí en adelante a través de nuevos formatos.
Escritor, reconocido deportista, hombre de negocios y productor televisivo, Scheving explica que "después de los géiseres , Lazy Town es la única marca genuinamente islandesa que salió al mundo y pudo afirmarse en los últimos 2000 años" durante un encuentro con LA NACION en el hotel en el que pasó su tan breve como intensa estada porteña, durante la cual mantuvo varias reuniones con empresarios locales y licenciatarios de la marca. Scheving anticipó que ya está trabajando con la idea de llevar muy pronto al cine los personajes del ciclo infantil que hoy puede verse a través de la señal de cable Discovery Kids, entre los cuales se destacan Stephanie (la niña de cabellera rojiza que acompaña a Sportacus en sus aventuras) y el eterno villano Robbie Rotten. "Estoy también en otros dos proyectos: una cadena de restaurantes con el nombre de Lazy Town, de la que no puedo adelantar nada más, aunque creo que es una idea brillante, y otros 36 episodios de la serie televisiva", dice Scheving, sin el uniforme y el mostacho que caracterizan a Sportacus, pero con la misma decisión para mostrar su destreza física ante las cámaras, en este caso fotográficas. "En mi ciudad construimos un estudio que orgullosamente es el de mayor tecnología en todo el mundo. Allí uno puede ver, por ejemplo, que no hay pisos y que las situaciones pueden registrarse casi en el aire. Además, creo que otra característica de la serie es que está más allá del tiempo, no se sabe si las aventuras ocurren en el pasado, en el presente o en el futuro. Pero lo que más me agrada es que Lazy Town puede ser visto por toda la familia, desde la abuela hasta el más chico. Fíjese que en Islandia vamos en el horario central, los viernes a las 20, y en los ratings primero están las noticias, después Lost , después nosotros, y cuarto Amas de casa desesperadas ", dice el incansable Scheving, nacido en Reykjavik, donde vive con su esposa y sus tres hijos. "Este programa -agrega- nació a partir de la certeza de que había una brecha en el mercado de producciones pensadas ante todo para los chicos, porque nadie se planteaba la necesidad de pensar y trazar estrategias con el fin de darles a los chicos la idea de que pueden vivir una vida más sana."

(Magnus Scheving junto a Segio Canavese - Gerente Regional Cono Sur de Discovery Networks Latin America/US Hispanic - y su hijo)

Para Scheving, personajes como Popeye -cuya fuerza nace de alimentos tan irreprochables a primera vista como las espinacas- pueden parecer simpáticos, pero no podrían constituir un modelo a imitar por su agresividad. "La actitud saludable tiene que ser natural, espontánea. Saludable y equilibrado son sinónimos y factores que facilitan, por ejemplo, la toma de decisiones. Una persona enferma o encarcelada no podría hacerlo. Y si uno se queda en algún confín en vez de estar en medio de las cosas, tampoco podría decidir. Lo más importante es crear desde el origen las condiciones para que cada uno pueda comprometerse y adoptar una actitud activa. Lo opuesto a lo que hago es despreocuparse, tomar distancia, mantenerse indiferente", precisa Scheving, cuyo lema se reduce a tres verbos y otras tantas acciones: pensar, moverse y actuar. Con este propósito escribió libros y puso en marcha 16 años atrás su exitoso programa de TV, que en sus primeras temporadas debió costear de su bolsillo a partir de la venta de las casas que construía desde su condición de carpintero.

Desde allí nacieron múltiples iniciativas que lo llevaron a ser consagrado, sucesivamente, como el deportista y el empresario del año en su país, aunque con tantas giras y viajes se siente casi como un artista de circo. "Yo crecí en una ciudad de 500 personas -concluye- y en mi clase éramos ocho. A veces pienso que si uno se propone hacer algo extraordinario debe haber afrontado previamente alguna encrucijada fuerte en su propia vida. Algo así me ocurrió y aquí estoy."



Fuente: Marcelo Stiletano para el Diario La Nación (Argentina)